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¿Sabes decir no a un cliente? ¿Y dentro de la empresa? Esta es, sin duda, una de las habilidades más difíciles de dominar para un empresario, pero también una de las más cruciales para construir una empresa eficiente y sostenible.

Sin embargo, la diferencia fundamental entre las personas de éxito y aquellas que alcanzan el gran éxito no se mide únicamente por lo que hacen, sino por la cantidad de cosas a las que saben decir no.

En el camino de construir una empresa eficiente, rentable y que funcione sin ti, aprender a decir que no se convierte en la habilidad de gestión más crucial, la que define tu foco y tu destino. El foco es, en esencia, decir no a todas las buenas ideas que no son tu idea principal.

La reacción natural de casi todos nosotros es decir que sí. Todos queremos agradar, todos queremos cumplir. Nos hemos educado en la cultura del “sí, por supuesto”. Pero, ¿cuántas veces has dicho que sí y te has arrepentido casi al instante? ¿Cuántas veces ese “sí” precipitado se ha convertido en una bomba de relojería que ha estallado en forma de estrés, horas extra para tu equipo o, peor aún, un cliente insatisfecho?

Todo eso sucede por no haber sabido decir no.

Saber decir no

 

Aprender a decir no

Aprender a decir que no no tiene nada que ver con ser maleducado, déspota o desagradable. Al contrario. Se puede y se debe decir no de una manera agradable, empática y conectando con la persona. Saber decir no es, en realidad, la forma más elevada de decir “sí” a lo que realmente importa: “sí” a la calidad, “sí” al profesionalismo y “sí” al foco de tu negocio.

Vamos a ver los tres frentes en los que debes dominar el arte de saber decir que no:

1 – Aprender a decir no a un cliente.

2 – Saber decir no en interno a nuestro equipo.

3 – Cuándo decirme no a mí mismo.

 

1. Cuándo y cómo decir no a un cliente

¿Os suena familiar esta imagen? Jueves, 17:00 h de la tarde. Te llama un cliente clave. “Oye, ¿recuerdas ese trabajo que tenías que entregarme el martes? Pues mira, me ha surgido una reunión con dirección y necesito tenerlo para mañana por la tarde”.

¿Cuál es tu reacción inmediata? “¡Ah, sí, sí, claro, por supuesto, no te preocupes. Cuenta con ello!”.

Cuelgas. El cliente está contentísimo. Pero entonces, te das la vuelta, miras a tu equipo y empiezas a pensar en lo que acaba de pasar. Tu equipo te mira y te dice: “¿Tú no sabes que le dijimos el martes y ya vamos súper justos porque tenemos otros cinco trabajos que hacer?”. Te sientes fatal. Te das cuenta de que les estás presionando.

Este es el momento de saber decir que no. Si quieres mantener tu credibilidad y la calidad de tu servicio, hay momentos en que un “no” es la decisión más profesional. Decir no es, de hecho, decir sí a la calidad y al servicio excelente.

 

1. 1. Cuando va en contra de los propios intereses del cliente y le trae menos beneficios.

Debemos dejar de poner “fresas en el anzuelo” (lo que nos gusta a nosotros) y empezar a poner “gusanos” (lo que el cliente realmente necesita). Si la solicitud del cliente va en contra de su beneficio a largo plazo o en contra de tu valor añadido, tienes la obligación, como profesional, de poner un límite y protegerlo, incluso de sí mismo.

 

1. 2. Cuando es imposible decir y/o cumplir el sí.

En el ejemplo anterior, el equipo ya iba justo para el martes. Aceptar el viernes era, simplemente, imposible sin fallar o quemar al equipo.

Es mejor saber decir no antes que tener que sufrir las consecuencias de un sí mal dado.

 

El cómo decir no es la clave.

El secreto de cómo decir que no a un cliente sin que se moleste es no decir “no” de inmediato.

Te propongo que cambies el “sí” automático por un: “Lo reviso con el equipo y ya te digo”.

Nadie te va a decir nada por eso. Te das la vuelta, lo revisas con tu equipo, empatizas con ellos y buscáis soluciones. Entonces, llamas al cliente y le dices: “Mira, hemos visto esto. No llegamos al viernes, pero podemos estar el martes a primera hora. O, si es urgente, podemos enviarte esto el viernes a última hora y el resto el lunes”.

¿El resultado? El cliente va a percibir profesionalidad. Tu equipo te va a apoyar mucho más. Y tú habrás desactivado una de esas “bombas” que caen todos los días en la empresa.

 

1. 3. Trae menos beneficios al cliente.

A veces, un cliente puede ser “exigente y muy duro”. Si cedes a peticiones que te obligan a diversificar tanto tus recursos que acabas entregando resultados mediocres, el cliente recibirá menos beneficio. Tu objetivo debe ser centrarte en aquellas acciones que tendrán el mejor impacto.

 

Mantener el foco

 

2. Cuándo decir no en interno a nuestro equipo

La segunda batalla es interna. Si eres el “hombre orquesta” que toma todas las decisiones operacionales y estás metido en la sala de máquinas, no has conseguido construir una empresa que funcione sin ti. Necesitas migrar a ser director.

El cómo decir que no a tu equipo se enfoca en proteger tu tiempo y garantizar una delegación eficaz:

1. Protege tu tiempo de decisiones críticas: El dueño del negocio debe dedicarse a las tareas importantes y estratégicas, no a las urgencias del día a día. Las decisiones operacionales debe tomarlas tu equipo.

2. No readquieras tareas delegadas: El arte de delegar eficazmente implica aceptar que el otro se equivocará. Si has delegado una actividad y tu equipo te vuelve a preguntar para que decidas la última palabra, debes decir “no” para que asuman la responsabilidad.

3. Di “no” a la dispersión de ideas: Las ideas internas surgen constantemente (cambiar la web, hacer networking, modificar horarios). Tu papel como líder es escuchar, respetar esa aportación, pero luego decir no a lo que no está alineado con el foco estratégico: “Hemos anotado tu idea, está muy bien, pero los próximos 3 meses vamos a enfocarnos en esta actividad”.

Esto refuerza tu liderazgo.

 

3. Decirme no a mí mismo

Esta es, sin duda, la disciplina más compleja. Es el “no” de la productividad personal.

  • No al Perfeccionismo y a la Procrastinación Pasiva: Evita la tentación de caer en el perfeccionismo. Tareas como escribir un correo o preparar una presentación pueden alargarse interminablemente si buscas mejorar lo inmejorable. Usar tiempo valioso en tareas no críticas o irrelevantes (lo que comúnmente llamamos procrastinar) es un error que mina tu productividad. Sin embargo, la procrastinación activa bien entendida —la decisión intencionada de usar la presión del tiempo para aumentar el rendimiento— puede ser una buena herramienta justo para evitar caer en ese perfeccionismo.

  • No al Ruido y la Negatividad: Debes poner a dieta la información. Aprende a decir que no a las noticias constantes, a los comentarios negativos o a aquellas personas o actividades que drenan tu energía y no te aportan.

  • No a la Falta de Foco: Si quieres tener éxito, debes enfocarte. Pregúntate la Única Cosa (como nos dice Gary Keller) que puedes hacer hoy, tal que al hacerla, todo lo demás resulte más fácil o innecesario.

Esta disciplina del no forja el carácter y te ayuda a priorizar.

 

 

Mentor de empresas

 

Ahora es tu turno: Deja de ser el “pulpo” y logra una empresa eficiente

Si te has reconocido en la figura del “hombre orquesta” o en el dueño que no se puede ir de vacaciones porque no es capaz de decir que no, es momento de tomar el control.

La clave para que tu negocio sea una empresa eficiente, comercial y rentable que pueda funcionar también sin ti, reside en reeducar tus hábitos y cambiar esas creencias que te limitan. En FORESVI ActionCOACH, trabajamos a tu lado, como tu mentor de empresas y entrenador de negocios, para guiarte en este proceso.

Nuestra misión es acompañaros a los empresarios a construir negocios rentables y eficientes, que funcionen, a través de la reeducación empresarial. Esto significa que, a través de la mentorización de empresas, te ayudaremos a:

  • Definir tu Principal Objetivo Estratégico (POE).

  • Delegar eficazmente para salir de la operación.

  • Establecer la disciplina del no que te permitirá el foco absoluto.

No vendemos recetas; te entrenamos para que seas tú quien cambie la forma de ver y gestionar tu negocio.

Soy Juan Represa, Mentor y Entrenador de Negocios en FORESVI – ActionCOACH. Si deseas que te acompañe en este proceso de mentorización para despertar tus sueños y conseguir esa libertad que buscabas al emprender, te invito a contactarnos. Hablaremos un rato, sin ningún tipo de compromiso, y podrás ver claramente si la mentorización de negocios es algo que te puede aportar valor.

 

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